Crónica de un disco anunciado
¿las casualidades no existen?

Si las casualidades existen o no, es algo que comencé a preguntarme en la adolescencia. A nivel intuitivo, presentía que no, y con los años, esta certeza fue tomando cada vez más fuerza a medida que iba descubriendo que no era la única que se planteaba lo mismo.
En estas disquisiciones filosóficas andaba, cuando un amigo músico y psicólogo me comentó acerca de la existencia de una teoría que hablaba al respecto: la teoría de la sincronicidad del psicólogo C. G. Jung, del cual extraje algunos fragmentos teóricos para los que no la conocen y quieren tener una primer aproximación al tema.
Si tuviera que describir este principio de una manera sencilla y nada rigurosa, lo abordaría con un montón de dichos y refanes muy populares tales como: “por algo pasó”, “si no pasó por algo será”, “cuando se cierra una puerta se abre una ventana”, “todo llega a su debido tiempo”, etc., donde básicamente se formula que todo tiene un sentido aún cuando no somos capaces de verlo.
 


Y es ese sentido, el que además de relacionar todos los hechos de nuestra vida a medida que se van dando y tal como se van dando, el que nos vincula con el “todo” como parte de un rompecabezas cósmico del cual formamos parte.

Puedo dar miles de ejemplos a nivel personal, pero uno bien claro y reciente es la razón de la existencia de este disco y para ello me remonto a mis comienzos que resumo de esta forma:
  • Carlos Rojí me escucha en el coro del colegio (1984) y años después me llama para cantar juntos (1996).
  • Carlos me presenta a su profesor de música, Guzmán Escardó, y formamos el trío Verdades Inútiles (1998).
  • Guzmán incorpora a Gastón Rodríguez. Tiempo después Gastón me invita a cantar en su tercer disco “Surnacimientos” (2001).
  • En un toque del trío (2000) me escucha Daniel López. Meses después (2001), Daniel me arma una banda para comenzar mi carrera como solista.
  • Daniel me invita a cantar un coro en una canción de su espectáculo en el teatro Agadu (2001). Entre los espectadores se encuentra su profesor de música, Esteban Klisich, (también profesor de Guzmán y de Gastón). Meses después Esteban me invita a cantar en su séptimo disco “Veintiocho” (2002-2003).
  • Me quedo sin trabajo (2003) y me pagan despido. Año de crisis económica, oportunidad para dedicarme full-time a la música y grabar este disco, co-produciéndolo junto a Daniel López.

¿Esta red de conexiones y hechos de la vida
que se sucedieron sin parar sólo fueron casuales?

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